Cada vez que hablo de este tema, siempre llego a la misma conclusión: “Sí, yo también vivo a más de 600 Km de mi familia, el tiempo pasa y cada día soy más consciente. Ley de vida, tú te haces mayor y tus familiares también”.

preocupadoParece que nunca llegará el momento, pero inevitablemente, el momento llega. Un familiar, (padre, madre, hermanos, tíos, primos…) se ponen enfermos, sufren, fallecen… y no se puede evitar. Cada día los echas más de menos y te sientes muy mal por no poder estar con ellos y ayudar más de lo que realmente puedes.

¿Y por qué sufres? Porque…

  • Piensas que estando allí, tendrás más información de la que tienes y puedes comprender mejor las cosas.
  • Crees que no te cuentan todo para no preocuparte
  • Presupones que si hablas con el médico puedes entender más cosas y aportar otras soluciones
  • Les facilitarías la vida acompañándolos al médico, haciendo la compra o algún recado.
  • Les puedes ayudar a organizarse mejor
  • Incluso hacer “guardia” para que tu padre o madre puedan salir a despejarse o descansar.
  • Por lo menos les haces compañía

Efectivamente, hay cosas de estas que seguramente podrías hacer, aunque la situación no te lo permite, entonces se activan los sentimientos de nostalgia, miedo y culpa.

Lamentablemente es así, es una sensación con la que tendrás que convivir habitualmente con ella  y algo que tendrás que aprender a observar y gestionar de la mejor forma posible.

Entonces ¿Qué puedes hacer? Ahí van unas cuantas ideas que te pueden servir…comunicacion

1.- Encuentra formas de conexión con tu familia. Cuanto más cerca se sientan de ti y tu de ellos mucho mejor. Utiliza todas las herramientas que tienes a tu alcance (teléfono, whatsapp, Skype…). Ahora los puedes utilizar desde
cualquier lugar y en cualquier momento.

avion-22.- Si puedes haz viajes esporádicos. Sobre todo, si puedes escaparte en los momentos más importantes como visitas al médico, al cirujano, etc…

3.- Pide a tus familiares que no te oculten nada. Mantén una comunicación fluida, mejor saber lo que está ocurriendo que tenerlo que imaginar. La imaginación da para mucho y provoca un sufrimiento casi extremo.

4.- Piensa, cómo puedes ser útil en la distancia. Por ejemplo, a quien puedes acudir que ellos no puedan. Quizá conozcas a un médico de tu ciudad o a alguna persona que te puede informar o ayudar.

5.- Apóyate en las personas que más te quieren en tu lugar de residencia. Comparte, tus miedos y emociones con ellos. Esto te permite tener una válvula de escape y descargar la frustración, el miedo, incluso el sentimiento de culpa.

6.- Sé totalmente realista y pon los pies en la tierra. Siempre te parecerá poco lo que haces y que puedes hacer más, por eso párate a pensar y tomar conciencia de tu realidad y de lo que puedes dar. No te pidas más de lo que realmente puedes hacer (es imposible)

7.- Adáptate a sus tiempos y ritmos. Respeta los horarios de descanso del  enfermo. A él le vale sabiendo que has llamado y que estás ahí (te lo aseguro).

8.- Respeta sus decisiones. Tú puedes aportar tus ideas y sugerencia pero al fin y al cabo la persona afectada es la que tiene que tomar las decisiones y tiene la última palabra.

paseo-bici9.- Realiza algún tipo de actividad. La mente tiene que parar en algún momento para tomar aire y poder seguir disponible para tu familia.

Espero que te sirvan estas ideas para sobrellevar mejor la situación. No somos los primeros ni los últimos que nos ha tocado. De modo que, aprende de esta experiencia inevitable, porque más adelante seguro que habrá personas a las que puedas ayudar.

Si tú estás o has estado en esta situación, ¿cómo la has resuelto?

Mucho ánimo y hasta el próximo día.

 

By | 2017-09-07T11:23:39+00:00 noviembre 14th, 2016|Artículos|0 Comments

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